
Era otoño cuando te conocí
los arreboles cruzaban el cielo
las hojas perdidas;
acarreaban el polvo naranja de la tierra del campo
Era frío otoño
abrigábamos nuestros cuerpos con las velas
al calor de la estufa antigua
y los muebles roídos por el tiempo
éramos solo eso
dos para el amor,
dos para amar,
dos para soñar
dos para conseguir la felicidad
era otoño igual que hoy
igual que siempre.
los arreboles cruzaban el cielo
las hojas perdidas;
acarreaban el polvo naranja de la tierra del campo
Era frío otoño
abrigábamos nuestros cuerpos con las velas
al calor de la estufa antigua
y los muebles roídos por el tiempo
éramos solo eso
dos para el amor,
dos para amar,
dos para soñar
dos para conseguir la felicidad
era otoño igual que hoy
igual que siempre.
2 comentarios:
toda tu poesía es muy buena y tambien muy romántica
tu admiradora
Eso me suena a una historia conocida y compartida, luego nos multiplicamos, verdad?
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